El día de probar a tu negocio.

Por: Francisco Uribe

Aquel día, Enrique caminaba hacia su cama, con una sensación rara, era una mezcla de orgullo, miedo y felicidad. 

Esperaba quedarse dormido en cuanto su cabeza tocara la almohada y al abrir los ojos ya fuera el siguiente día para saltar de la cama y comenzar con la etapa de “ejecución” de su proyecto. No podía sentirse más ansioso por comenzar a realizar cada una de las pequeñas o grandes tareas que estaban previstas en su calendario de actividades, en una improvisada, pero detallada hoja de excel. Por fin, el día de poner a prueba toda su hipótesis y descubrir que su investigación y dedicación diera los frutos deseados, comenzaría al siguiente día. Enrique se mostraba un poco nervioso pues, se había dado cuenta que el desarrollo de su proyecto no había sido tan fácil como esperaba y esto, le causaba un poco de miedo ya que podría dificultarse aún más en esta siguiente etapa. Sin embargo, tenía confianza en sí mismo y sabía que no habría nada que lo detuviera y estaba preparado para resolver cualquier problema, tal como ya lo había hecho hasta este momento. Al siguiente día, Enrique abrió los ojos y salió de su cama con mucha energía y optimismo ya que estaba dispuesto a enseñarle al mundo que los sueños sí se pueden cumplir. 

Estimado compañero, ha llegado uno de los momentos más esperados desde que tomaste la decisión de tener esta nueva aventura y estilo de vida: la etapa de ejecución. Sé que en las etapas anteriores te has esforzado mucho y que, en varias ocasiones, los resultados no fueron los esperados, replanteando tu camino al éxito, por lo que debes estar orgulloso de ti y prepararte para lo que vendrá de aquí en adelante

EJECUCIÓN

En la etapa de ejecución, comenzaremos a realizar las tareas y actividades ya previstas por las dos etapas anteriores. Si nuestro análisis y desarrollo en dichas etapas fueron adecuados y reales, la ejecución será sencilla, ya que nuestro plan de trabajo nos llevará de la mano, en caso de que comencemos a ver que esta etapa no se desarrolla de manera adecuada.

  • Es muy probable que nuestras bases no sean las indicadas y se necesite replantear nuestro proyecto. Si es el caso, no eches por la borda el trabajo ya realizado, adecúa tu plan con la nueva información y trata de compararla para ver qué es lo que en realidad está pasando; no olvides bajar la nueva versión de tu plan en algo físico, ya sea un calendario, una libreta, algún archivo de word o excel en tu computadora o bien, alguna app o software para el desarrollo de proyectos para continuar con el seguimiento adecuado.
  • No titubees en cambiar las tareas o aceptar que te equivocaste en algunos supuestos. Es de vital importancia saber diferenciar cuando alguna tarea es muy difícil. Entiendo que parece difícil darte cuenta de este tipo de situaciones, pero, sobre la marcha, comenzarás a tener experiencia y podrás decidir de una manera más rápida y acertada cuando esto se presente. 
  • En esta etapa debes tener en control total la inversión de tus recursos. Recuerda que, al hablar de recursos, no solo hablamos de los económicos, sino también de tu tiempo o el de las personas que te acompañan en el proyecto. Tendrás que analizar si estás gastando estos recursos de la manera adecuada y, en caso de que no sea así, tienes que comenzar a ponderar y decidir el reacomodo, cambio o suspensión de algunas de estas tareas pues, podrían estar bloqueando otras que sean indispensables o que generen mayor valor a nuestro proyecto. 
  • En caso de que estés trabajando con más personas, recuerda que todas deben estar en sintonía y tener la mayor información posible en cada paso que dan. Si se generan cambios, coméntalos con ellos y que te den sus puntos de vista, ya que pueden enriquecer el desarrollo. En caso de que haya alguna tarea que esté deteniendo el desarrollo del resto, también analiza y decide si inviertes más recursos en ella, para sacarla lo antes posible, o si la puedes dejar pendiente, ya que estas situaciones tienden a causar incertidumbre y descontento, tanto en ti, como en las personas de tu equipo de trabajo. 
  • Te recomiendo que te des oportunidad, una vez por semana, para analizar el desarrollo de las actividades y así, darte cuenta si vas por el mejor camino. Para poder realizar este análisis, de una manera sencilla y real, es indispensable que se lleve el seguimiento de la ejecución de cada tarea, tanto el estatus de cada una de ellas, así como del tiempo invertido, su grado de complejidad previsto y el real. (Si tienes oportunidad lee: La importancia de sentir que avanzas). 
  • Por último, es recomendable desarrollar un entregable en la culminación de cada tarea a manera de evidencia en la que se lleve una bitácora histórica para tomarla de referencia en futuras situaciones.

No olvides, mi estimado compañero de batallas, que lo único constante es el cambio y que debes de estar preparado a evaluar y actualizar tu plan de trabajo en caso de que los resultados no sean favorables. Debes ser constante, disciplinado y realista en todo momento. Me despido por esta ocasión con una frase de Henry Ford, fundador de Ford Motor Company:

“Cuando todo parezca ir en tu contra, recuerda que el avión despega contra el viento”.

 Ahora que has iniciado tu vuelo, te aseguro que, si tú quieres, nada ni nadie, te detendrá.

Hualiz